Supervivientes o encuentros en la tercera fase...



Llego de tomarme unas naranjitas de marujeo con las niñas y pongo la televisión que hoy echan supervivientes y como Rosquilla que se precie, este es mi territorio!

De repente una imagen me provoca esa sensación que no sentía desde que hace muchos años, en las jornadas veraniegas, entre zapping y zapping veía el diario de Patricia: Vergüenza ajena.

Ahí está el extriunfito hablando, por conexión telefónica, con Paki, su chuski, hasta aquí todo normal (dentro de los reality): llantos, gestos de sufrimiento, palabras entrecortadas...una marea de sentimientos y llega el gran momento...

Desde mi casa me siento anonadada, estupefacta, patidifusa...vamos en un auténtico sin vivir!

De repente ex-triunfito dice a Paki con su acento andaluz:

- Paki ¿me estas viendo?

y Paki dice:

- Siiii, te veo.

Y en ese instante el momento estrella.

- ¡Paki pon la mano en la tele por favor!

Y Ex-triunfito también estira la mano como si pudiera alcanzarla....y me planteo que desde aquel hombre que doblaba cucharas no había vuelto a ver ese despliegue de energías.

Pero ahí no acaba la cosa, llega a la isla y su Paki está allí esperando para darle una sorpresa o para matarle de un infarto, porque el pobre extriunfito cae al suelo y solloza, mirando a Paki como si fuera la aparición de la virgen.

Cuando Mario Picazzo consigue despegarles y la amada se retira, el extriunfito se agarra el pecho, impresionado y acongojado...

- No la conocía, huelo a ella, es como una alucinación ¿esto ha sido verdad?.

Desde mi cama solo contemplaba dos posibilidades, que le diera un infarto o que acabara en el Alonso Vega....
Para que luego digan que los famosos no sufren....