Tragaperras en la noche....

Salgo de la academia 23:00...
Una en el bar de enfrente y nos vamos, ¿o no?

Más quisiéramos, allí nos quedamos haciendo guardia hasta que se cerró el bar y las aguas volvieron a su cauce.

Situación: dos hombres cargados de sol y sombra juegan a la tragaperras con una buena cogorza, pero entretenidos, echan la partidita y se van.

Todo preparado para el cierre y vuelven Pili y Mili con más ganas de lucecitas y COFRE! SUBE! DOBLÓN!

-Camarero cambio.
Uvas, uvas, naranja....
Uvas, limón, naranja....

Piiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii (la máquina entra en coma) y el hombre A en una mezcla de rumano natal y español para principiantes (todo bien agitado en la coctelera con los coñác) empieza a pedir que llamemos al técnico, que se ha dejado una pasta, que la máquina se ha roto cuando le iba a dar el premio de 80€...y comienza el show.

Aquello era como un programa de debate nocturno en el que todos hablan y nadie se entera.

Por un lado el camarero, dinero en mano, resoplando y diciendo: toma, te pago, ya está! (previo intento de convencerle para que volviera mañana).

Lito por su parte intentando lo mismo, hasta que hombre A en un ataque de lucidez racional le dijo:

- ¿Tu eres su amigo? entonces no tengo nada que hablar contigo....
Y la réplica: ya pero tu amigo también hablaba.
- Pero yo le he echado.

Y el hombre llevaba razón, así que intentamos otra táctica.

Después de minutos de observación con cara de " Por Dios que no se den de leches" decido transformarme en diplomática por la paz....

Diálogo de programa infantil, todo despacito, con gestos, voz suave y cara de buena, como mi madre cuando intentaba convencerme para que me comiera el puré.

A todo esto el hombre B, con el que no conseguimos hablar (en rumano no andamos muy puestos), entraba y salía del bar según las órdenes de su amigo.

Cada vez que salía, goooolpe con el cierre en la cabeza.
Cada vez que entraba golpe a la máquina.

No me quiero imaginar como se habrá levantado hoy el pobre.

Mientras la discusión sube y baja de temperatura, la mujer del bar se da cuenta de que los cubiertos de la cena siguen en la mesa; coge el cuchillo (para evitar posibles locuras transitorias) y en la ensimismación de la mini-reyerta lo sujeta con la mano sin darse cuenta de que lo tiene (puede que la verdadera pacificadora fuera ella).

La hija pequeña desde la cocina, entre risillas, mira la situación:

Un hombre que se autolesiona con el cierre, la madre con el cuchillo, yo hablando como a los niños, el Lito intentando calmar, y el dueño con los billetes en la mano.

Si aparece en ese momento un gay tenemos una película de Almodóvar.

Al final la discusión se pasa y entre todos conseguimos que el hombre acepte:
Vuelva usted mañana....

Pasado el sustillo nos esperamos a que cierren.
Después de la jarana, gasolina, un cacahuete y cigarrito en el parque.

Mientras vemos Madrid aparece una familia "haciendo la compra" en los contenedores.

¿Qué noche es esta?

Ya puesto a desvariar decidimos ir a comprobar con el coche dónde acaba un túnel que nos ha descolocado desde la vista panorámica.

Uiiis dos de la mañana! a casa!!

Y llegó la mañana, cafecito de recreo y ¡Sopresa! el técnico ha venido y si la máquina ha fallado, pero no lo ha hecho sola.....

A través del hueco de un tornillito desaparecido, un alambre paró los rodillos....
Un Oscar para los hombrecillos por su interpretación de persona desvalida que trabaja de sol a sol y que ha sufrido el robo de la máquina averiada.

Premio honorífico para el amigo violento, porque o no conocía la trama o es un actorazo de narices.

Para que luego digan que en los bares no se aprende...!







5 comentarios :

Anónimo dijo...

..........y luego dicen de la picaresca española ¡¡¡¡¡¡ y que somos racistas, ( en casa me regañan porque a través de mis comentarios adivinan que soy racista...pues no, joer que no lo soy..)...que no aguantamos ni una avispa en el píiiiiiiii ni media hora......a ver, bienvenida toda la gente que quiere vivir una vida tranquila, con su trabajo, sus hijos, sus amigos, su color, me dá igual el color de la gente, yo soy descoloría, sus pensamientos políticos, ¡¡¡ que sé yo ¡¡¡¡ me dá igual , solo reclamo que tó Dios viva desde el respeto, y no es una idea de " amo a Laura "....yo vivo en el respeto con toda la gente que está a mi alrededor, vivo en un barrio de obreros, y que vengan una jartá de jilipuertas e intentar engañarnos...es que no puedo, luego Rosquilla me regañarás por racista .... no es racismo, me dá igual si son españoles...lo juro que cada día me estoy haciendo más cerrada a ayudar a la gente, que no sabes lo que te vas a encontrar, joer, que entre obreros nos pongamos la zancadilla o nos queramos tangar ¡¡¡ manda karallo¡¡¡¡¡
Puf¡¡¡¡¡, ya me he desahogao, es que sacas temitas¡¡¡¡¡¡¡¡¡


Celina
Un besote

Rosario Guillén-Rosqui dijo...

Hombre Celi, pues siento llevarte la contraria pero que te hayas centrado en su origen para el comentario ya dice algo.....es verdad que eran rumanos, lo que hizo la situación más surrealista por la conversación de indios, pero podían haber sido de cualquier sitio, eso lo tenemos claro.
Lo que no puedes hacer es cerrarte y cada día ayudar menos, porque cuanto más individualizada esté la sociedad, más marrones nos comeremos.
Que entre medias nos tangan...pues jode, las cosas como son.

Anónimo dijo...

¡¡¡¡ sabía que no me ibas a dar la razón ni rozando , joer¡¡¡¡¡¡¡¡...


Celina

Anónimo dijo...

Los timos timos son,vengan de donde vengan, si bien es verdad que visto desde una perspectiva estructural, el binomio inmigración delincuencia cobra algo más de sentido. Con esto no me estoy decantando por ninguna de las dos partes en liza, pero me permito llamar la atención sobre el hecho de que este caso es uno de tantos en los que te das cuenta que de que muchos extranjeros se han quedado con lo peor de la sociedad española, han tomado como modelos los tiraos y los parasitos de barra que, por otra parte han existido siempre en España, y pretenden alcanzar un nivel de vida mejor por la puerta de atras de la sociedad.
Las oportunidades de estas gentes son reducidas, se encuentran en una situación de quiebra de sus vinculos afectivosocietales, y ademas sienten el desprecio que desde nuestra mentalidad pequeñoburgesa les profesamos, sea por su aspecto costumbres o cuales quiera que fueren sus características. Este coctel junto con las caractrísticas históricas e ideosincráticas de la sociedad rumana; pues son latinos tb, se materializa en individuos desarraigados que buscan en un principio una vida mejor , pero que al final se quedan el el polvoriento camino de olor a vino y tragaperras; como muchos españoles, seamos justos. Lo curioso del caso es que la mala vida de estos foraneos nos hace daño a la vista, en mucha mayor proporción que los vicios de los autoctonos, ya que tenemos la impresión de que se les "permite" estar aqui con la condición de que sean "buenos y trabajen mucho", cuando los malos ejemplos estan por todas partes; pues de pajaros sin alas e inmundicias humanas siempre estuvimos sobrados los españoles.
En resumen, es un problema estructural y cultural que tiene dificil solución. Eso sí, en mi opinión nada tienen que ver con el racismo, sinó con la socialización en nuestras costumbres y en la adopción de nuestras reglas del juego, reglas del juego que viene dadas en gran medida por la buena marcha de nuestras economías en las ultima décadas, lo que nos ha llevado a generar un código de conducta especifico para la buena marcha nuestra sociedad, con el que nos beneficicamos todos. No creo que qu ellos acepten nuestras reglas si no van a beneficiarse del cumplimiento de estas, cosa que por otra parte me parece bastante lógica.

Usuario habitual de bares y fondas y espectador interesado de trifurcas tabernarias.

Rosario Guillén-Rosqui dijo...

Como espectador de trifulcas te cuento otra aunque esta tien su enclave fuera de un bar.....
once y media de la noche...un bar acaba de ser robado, en la esquina derecha unos chavales gritan e insultan al contrario, en la esquina izquierda preparado para el combate (en mi calle) tres chicos observan los movimientos de los anteriores.
Pero oh! que ven mis ojos!uno de ellos adereza su indumentaria con un cuchillo en la mano unido al tronco para disimularlo....
El sujeto cuchillero empieza a correr en la misma dirección que el coche que me trasportaba (que viene siendo mi calle en dirección a mi portal..)
Conclusión: mejor me doy una vuelta y espero a que pase!
Parece que al final la sangre no llegó al río!