Martes 13... el anecdotario se me dispara

7.30 De la mañana, me dispongo a lavarme, vestirme y esas cosillas que hace una al levantarse.
7.31 Grito como una poseida, vigilando a ese ser de 8 patas que me mira desafiante en mi propio baño. Ella ni se inmuta, como si pagará también parte del alquiler, como Peter por su casa.
7.32 Consigo asearme haciendo malabarismos para poder vigilar a mi acompañante espontánea. Dispuesta a saltar en cualquier momento en el que intuya que ese ser puede avecinarse a mis piececillos descalzos, una que tiene aracnofobia y no es capaz de matarlas. Se acerca....pierna pa´arriba, se aleja pierna pa´bajo .
11.00 En un golpe magistral de certera puntería consigo dar al blanco y tirar el único vaso de agua que reposa en mi mesa de dos metros, pero la suerte no acaba en este punto y cumpliéndose el más difícil todavía, el liquidillo es capaz de introducirse entre cristal y madera.
Así que ahí me veis, metiendo puntitas de servilleta en la rendija que queda entre ambos hasta que tooodo el agüita queda absorbida. Un ir y venir de servilleta, bayeta, fregona, mientras el teléfono con sus ocho líneas ameniza la jugada!
16.00 Ahora que he conseguido que mi relación con la destructora de papeles vaya viento en popa (ni acordarme quiero de aquel día en el que la saturé con folios y folios y acabé quitando las virutillas una a una a base de pinzas de depilar...) me dispongo a darla de comer y mientras ella zampa tranquilamente, una polilla terraquea (por vivir en un mueble del suelo y no el foco) sale de la oscuridad, haciendo que sea la segunda vez en el día en la que un diminuto bicho me hace palidecer! Claro que tengo mis dudas y pienso que debía ser una polilla montada en avión porque semejante tamaño no era normal.
16.05 Se crea un comboy de ataque y una de mis compañeras armada con un palo de escoba investiga el terreno, mientras el resto nos parapetamos tras la puerta.
16.10 Esta polilla está perfectamente adiestrada, ha desaparecido sin dejar rastro.
19.20 Después de soyarme los deditos encuadernando a semi-mano descubro que el aparatejo de encuadernar es más moderno de lo que pensaba y me podía haber ahorrado la sangría manual.
19.30 Salgo y llueve, pero esta vez, ja, riete tiempo que llevo paraguas nuevo.
19.31 Una de las varillas se parte y se engancha en mi coleta.
19.32 El paraguas no se mantiene y se deja caer sobre mi cabecita como un sombrero.
19.33 Además se me moja los pies.
19.40 Me subo en el tren como una oveja. Una de las ovejas que ha coseguido sitio en el compartimento, convirtiéndose en persona, lleva posada sobre su hombro una mosca, pero no una pequeña mosca que al primer movimiento sale volando, lo suyo es una mosca de ojos rojos, tan fea como grande que no se separa de su hombro, empiezo a pensar que su mosca tiene complejo de loro de Pirata.
19.45 La señora se levanta y su mosca le acompaña, se dirige hacia mi por estar cerca de la salida, decido esquivarla, siempre quise ser Pirata pero no me gusta su loro.
19.46 En mi giro de "señora no me toque con esa cosa tan fea encima" mi chal queda enganchado en el botón de la chaqueta de otra viajera.
19.46 1/2 La señora quiere bajarse y yo quiero conservar mi chal.
19.47 La señora quiere bajarse y tira de mi chal sin dejar que participe.
19.47 1/2 La señora piensa que no le va dar tiempo a bajar, yo pienso que esta loca al final me roba el chal.
19.47 3/4 Por fin participo y libero a mi presa.
19.50 Un hombre de mediana edad pretende cederme el asiento, barajo las posibilidades... o me ha visto cansada, o es muy educado o piensa que estoy embarazada, esta última opción no me motiva.
19.51 Me descojono escenificando mis hazañas mientras se las cuento a Rakel camino del Ikea.
19.52 ¿Donde está el Ikea?
Compramos macetitas....
22.00 La vuelta al mundo en ochenta días se queda corta al lado de la vuelta que dimos intentando volver a nuestro hogar!
23.13 Me acuesto mientras pienso.... si estas cosas solo me pasaran los Martes 13...como me aburriría!