Ruta Navarra - Aragón


Una ruta bonita donde se coma bien, los paisajes sean la leche y la gente majísima...


Pues con estas condiciones la verdad es que en España podríamos hablar de muchos sitios, pero esta vez le toca a Navarra - Aragón.



La ruta que os cuento es la que repetí durante cuatro semanas con grupos de niños de 10 a 18 años, así que es apta para todos los públicos.



No me enrollo (y mira que podría) y pasamos a la ruta en sí. Os pongo los sitios que conocimos, aunque cada ciudad y punto tiene mil opciones, aquí las nuestras para seis días.



Empezamos por Zaragoza, que por algo hay que empezar.



Hotel:



Hicimos noche en el Hotel Tulip Inn Zaragoza  (Avenida Diagonal 11). Está a las afueras de Zaragoza, pero las habitaciones son cómodas y calentitas. Se come muy bien en su restaurante, soy muy fan del buffet del desayuno y los empleados son muy amables. Está en una zona industrial, pero hay un centro comercial cerca (pasando una pasarela) y un autobús que conecta con la estación de tren. Cojonudo si sois un grupo gigante.



Qué ver: 


Basílica del Pilar: La Virgen del Pilar dice... En fin, religiosos o no por aquí hay que pasar. El acceso es gratuito y si vais a las 9 de la mañana disfrutaréis de los cánticos de los infanticos. Si no sois de rezar igual si os gusta ver el fresco de Goya, o los restos de las bombas que la atacaron en la Guerra Civil. En su tienda podéis comprar las típicas medidas de la Virgen (que no pulseras)


Catedral de SEO (Salvador de Zaragoza) (Plaza de la Seo 4) : Más religión, o más arte, según queráis verlo. Recién inaugurada hace poco tras muchos años de restauración, y en la misma plaza. Si no queréis entrar, por lo menos echad un vistazo a su exterior y comparad los estilos arquitectónicos de las distintas partes. Entrada más cara 4€

Palacio de la Aljafería; La entrada más cara son 5€ que yo pagaría sin dudar por visitar esta mini Alhambra. De hecho creo que pagaría los 3 de la audioguía por escuchar la historia de este edificio que fue casa de Reyes en el siglo XI.


Acuario Zaragoza; Si vais con niños, el Acuario es un básico para compensarles después de la ruta artística. Y si no vais con niños, también. Está en el recinto de la Expo, (Pza Expo 5), y así echáis un ojo a lo que construyeron para la Expo. La entrada general son 14€ para disfrutar de un inmenso tanque central y los pececillos de los ríos Nilo, Mekong, Amazonas, Darling (qué cuqui) y Ebro. ¿Merece la pena? Si os gustan los peces, sí. Si no, no. No es el mega acuario de la vida, pero no está mal.


Comer: 



Bien, nosotros comimos en el Mesón Rincón del Gallo en Gallur, un pueblecito de camino a nuestro siguiente destino. Desde luego en Zaragoza hay mil sitios donde comer, pero en este restaurante la comida es casera y el trato muy familiar. Cuatro semanas repitiendo lentejas sin odiar a la cocinera, dicen mucho.
(Calle de la Unión General de Trabajadores, 1 - 976 86 40 21)


Bardenas Reales: (Centro de Información de Bardenas Reales Entrada desde la NA-8712, km 0.8) Perfecto para rutas a pie, en bici o en coche, pero tener siempre en cuenta que la normativa del parque obliga a abandonarlo una hora antes del atardecer. Cuando estuvimos allí insistieron muchísimo en que esta reserva de la biosfera no tiene nada que ver con un desierto, pero desde mi alma de letras, no se me ocurre otra forma de describirlo. Desierto y formaciones rocosas (perdóname madre tierra XD) ¡No encuentro si la entrada es o no gratuita!


Hotel:



La noche la pasamos en Hotel Delta Tudela (Avda Zaragoza Tudela) Las habitaciones son modernas y cómodas, aunque la calidad del baño depende de la habitación que os toque. La gente, una vez más, es muy muy agradable. El hotel está muy cerquita del centro.



Tudela



Tudela tiene un paseíto agradable si os pilla de paso. Calles comerciales, una Catedral y una plaza con terracitas para sentarse a tomar algo. No es un pueblecito pequeño, así que tenéis de todo.



Castillo de Olite: Siento amor profundo por este castillo y su jardín colgante. La entrada guiada creo que son 4,90€.  El palacio puede visitarse por libre, pero aquí si que merece la pena la historia, Es un castillo de cuento, aunque las estancias no están decoradas, pero es de esos de piquitos que construimos en los puzzles. Si os sobra tiempo, por el pueblo hay alguna cafetería de esas donde tomarte un bollo bien rico mientras paseas por calles empedradas.







Nunca había estado en Pamplona y ojo porque es de esas ciudades donde viviría sin problema. Muy muy paseable, desde el parque de Taconera y sus animales al Café Iruña, desde el año 1888 en la Plaza del Castillo, pasando por el recorrido de los San Fermines, que siendo turista obliga, hasta las callejuelas llenas de bares. Que vayáis y ya.




Si vais con niños, podéis pasaros por el Planetario (Sancho Ramírez S/N) Nosotros vimos una peli sobre supernovas (ideal para echar una cabezadita...ups) y una proyección sobre estrellas, constelaciones que aguanté y disfruté despierta :)



¿Sois muy de arte? Museo - Casa Taller de Oteiza (Calle de la cuesta 7 Alzuza) Si vais como acompañantes obligados, a tirones desde la manga de la chaqueta, solo por cómo la luz entra en el edificio por distintos puntos, merece la pena. La entrada general son 4€.



Hotel:



Pasamos la noche en el hotel Burlada (La fuente 2), en un pueblo muy cercano a Pamplona. Este es el hotel que menos me gustó. La cafetería también tiene salida a la calle, y yo, amigos, en los hoteles a veces bajo a desayunar en pijama XD, esta vez lo cambié por cenar en pijama para no dejar solas en su tendencia a algunas alumnas. La habitación no tenía secador (drama invernal en largas melenas), la ventana dejaba entrar bastante luz y algunas profes se quejaban de que las habitaciones de cuatro eran muy pequeñas. A ver, no es el infierno, está limpio y las camas son cómodas.



Roncesvalles



No sé si en verano Roncesvalles será bonito, pero en invierno es una pasada. La Iglesia Colegial y el Silo de Carlomagno con el osario de peregrinos (esto es, calaveras) merece la pena verlos. Y estar allí y respirar mientras ves pasar peregrinos, también. (C/Ntra. Sra. De Roncesvalles s/n) Hay unos baños públicos en la explanada del parking (hacedme caso, que este dato es bueno;))



Comer:



Asador de Dantzari. (Calle el Cierzo 12, Lumbier) Hagamos la ola a sus pimientos rellenos de bacalao y a esas albóndigas que los niños devoraban como fieras. Muy cerquita de...






No podéis pasear por esa zona sin acercaros a la Foz y disfrutar de un paseo viendo a los buitres. El sendero sigue el antiguo trazado del tren, con dos túneles donde revivir alguna escena (sin zombies) de The Walking Dead. La ruta es muy sencilla, sin problemas aunque vayáis con niños o no seáis de campo. Eso sí, es reserva natural, así que si empieza a anochecer os recuerdo que no hay una sola farola, aunque sí hay un parking a la entrada.


Sos del Rey Católico. Un 10 de marzo de 1452 nacía en este pequeño pueblo Fernando el Católico y muchos años después se rodaba en sus calles "La Vaquilla". 


Podéis buscar un guía que os cuente la historia por el pueblo, mostrándoos los restos que quedan del paso de los judíos, las historias de la nobleza, o del rodaje. 



O simplemente podéis pasear por este pueblecito de piedra que es encantador y que está lleno de gente majísima. Además en la entrada del pueblo hay una tienda de chocolate artesanal, que oye, es un extra XD.



Hotel

Hotel Mur en Jaca (Santa Orosia 1) El hotel no solo está perfectamente ubicado, si no que además es un museo con duchas y camas. Lo mismo te toca una cama moderna que una con un cabecero de hace 100 años. Es calentito y cómodo y además de que se come bien, la gente de cocina es el amor. 

Nosotros fuimos con más de 40 niños, corriendo por pasillos con bustos, cuadros, relojes de época... Y sobrevivimos. 



Jaca



Soy muy fan de Jaca, sus cafeterías cuquis, sus negocios pequeñitos, la confitería Echeto, el centro de salud donde nos atendieron de urgencia dos veces, los farmaceúticos, los supermercados que nos dejaban llevarnos los carritos. Claramente olvidaos de que sea objetiva hablando de Jaca. 




Y añado cuña publicitaria, si buscáis autocares que os hagan la ruta: Escartín. Que cogen las curvas de la zona sin que los niños te rompan la mano acojonados perdidos. Y además tienen un trato personal nivel familia. 



Pero oye, que Jaca también tiene cosas que ver, empezando por su catedral  y avanzando hasta la ciudadela, donde podéis ver un museo de miniaturas militares, ciervos en el foso y armas antiguas.



Desde allí se tarda poco en llegar a San Juan de la peña, el Monasterio viejo, (ojo que la carretera trae curvas). Un monasterio construido bajo una gran roca. Si vais en otoño, invierno, os advierto de que dentro la temperatura baja unos cuantos grados.






Si seguís subiendo llegaréis al Monasterio Nuevo que por una parte tiene la curiosidad de que todo su suelo es elevado y acristalado, así que caminaréis sobre figuras que representan la vida monacal. Y además tiene otro área de escultura.



Si seguís caminando por la zona, visitad el Balcón de los Pirineos. Un paseito agradable que termina, como su nombre indica, en un balcón con vistas a las montañas.




Hotel 

Hotel Boltaña (Avda. Ordesa 39)

Las habitaciones del hotel no son de las más lujosas, son normales, pero la decoración del hotel mola mucho, y tienen en la planta de recepción una zona de venta de muebles y decoración impresionante. 
Todavía me acuerdo de los desayunos :)



Ainsa es otro de esos pueblos medievales por los que simplemente pasear y disfrutar. 








Con la montaña hemos topado, calzaos las zapatillas cómodas que vamos a andar, y mucho.



El parque es muy accesible, con pistas que te guían por la primera parte del recorrido, y con caminos que suben progresivamente y que están muy bien señalizados. 
Hay varias rutas, con distintas dificultades según se avanza, pero a las primeras cascadas se llega sin problema y sin ser Chuck Norris en un ratito de caminata. 
Antes de subir al parque, visitad el centro de visitantes en Torla, para que os informen de las rutas y la duración. 



A mediados de noviembre cierra el bar de la explanada del parque y con ellos los servicios, para que estéis avisados. Probablemente en esas fechas, tampoco tendréis cobertura. 
La carretera que llega hasta el parque es de curvitas, aviso. 




Barbastro.



Nuestra ruta terminaba visitando la bodega Viñas del Vero.Os gustará si sois aficionados al enoturismo. La verdad es que la bodega es muy bonita. 



Hotel


El hotel está en medio de la carretera y necesitaréis coche o taxi para llegar al pueblo si no queréis cruzar la carretera. Pero palabrita que este hotel en época de baja ocupación es perfecto para rodar un remake de "El Resplandor". Recepcionista inquietante incluido. 
Como hotel, bien, habitaciones cómodas, chimenea (de pellets) en el salón, la comida estaba buena, y la gente conmigo también se portó muy bien. 



 Y hasta aquí, ¡buen viaje!