Macho ibérico rules: días de río

(A leer con la sintonía de "El hombre y la Tierra")

Antes de que los hombres se depilaran y existieran las cremas masculinas, la tierra estaba poblada por hombres de pelo en pecho. Hombres que usaban colonia en vez de after-shave. Hombres que comieran lo que comieran siempre usaban palillo, hombres capaces de jugar al mus con un copazo a las 4 de la tarde en agosto.... El hombre, el macho ibérico.

Si este verano vais al río, puede que ubicado cerca de una nevera os encontréis uno de estos casi extintos ejemplares, seres cuyas raíces entroncan en algún punto con Chuck Norris...

El Macho ibérico no hace dieta antes del verano, y no esconde su panceta ante el paso de una buena moza. El macho ibérico muestra con orgullo su tripa porque es sinónimo de comilonas y aperitivos. Es símbolo de buena vida.

No usa gafas de sol para disimular al mirar a las chatis en bikini, y no le detiene ni el sol, su mano visera está diseñada para aguantar horas en la misma posición.

El macho ibérico conoce su criptonita, por eso respeta a muerte las dos horas de digestión. Y respeta la tradición, las horas después de comer se llenan con mus + copazo, siesta o vuelta ciclista en el transistor. La prole respetará la regla como está mandado, ¡se sienten coño!

Él nunca compra solo su bañador, y ninguna gorra adornará su cabeza si no es una gorra de publicidad. La moda no es para ellos, ellos son la moda.

Bebe lo que quieras, pero cuando se ha deshecho el hielo de la nevera, solo él sabe que todo se enfría en la orilla del río. Y nunca nada en esta vida superará las virtudes del botijo.

El macho ibérico no se echa crema, espera a que la parienta tome esa precaución.

Tampoco usa chancletas o sandalias, eso son mariconadas, el macho ibérico calza sus buenas cangrejeras de toda la vida de Dios.

Sentado a la sombra el macho ronca como un oso, pero no está dormido, solo está despistando al enemigo.

Y recordar siempre, a pesar de su fiera apariencia el macho ibérico es un ser afable.. Sonriente o refunfuñando es un animal protector. Solo altera su estado de ánimo si es salpicado por "el-puto-niño-juega-más-payá-coño-ya", o si disturbas su paz mientras se sienta con su caña de pescar.

Para mantenerle en estado de felicidad se recomienda alimentarlo tantas veces como sea posible. Adora especialmente los filetes rusos en tupper, la tortilla de patatas, un poquito de queso con un chato vino, y la barbacoa.

No come ensalada, pero en su dieta incluye alimentos sanos como la fruta. A partir de cierta edad, el macho ibérico desarrolla su poder auditivo, y es agraciado con el don de la madurez frutal, pudiendo reconocer con solo un golpe la calidad de melones y sandías.

Si encontráis uno en el río, respetadle y aprender, ¡están en extinción!





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