Número de veces que se debe.....


Son las 3:48 del Domingo, se supone que se deben dormir mínimo 7 horas al día, cepillarse los dientes hasta contar hasta cien, caminar media hora al día, comer 5 piezas de verdura y fruta, hacer las cosas de la universidad, trabajar, mantener quince minutos de contacto físico para la salud mental, sonreír X veces, relacionarse con Y personas, beber medio vaso de vino, ceder el asiento a las personas mayores en el transporte público, ver las noticias, fomentar la lectura.......

¡Yo no puedo con mi vida! ¡pero he encontrado un sistema alternativo para conjugar todo!

Mientras me lavo los dientes veo el telediario por las mañanas, antes de salir corriendo para coger el autobús de la mañana, (10 minutos de ejercicio). Mientras llego a la universidad me duermo (recupero horas de sueño), en todos los transportes públicos y cuando la gente se ve obligada a despertarme en Moncloa, para que no acabe en cocheras, les sonrío (3 trasportes de ida = 3 sonrisas), luego llego a la universidad y corro por los pasillos, porque siempre llego tarde (5 minutos más de ejercicio). Para no dormirme porque me faltan horas de sueño, hablo con los compañeros (socialización total), cómo como en la universidad y el mítico lomo-queso no tiene verdura, lo suplo con unos donettes, (que llevan cacao que es vegetal) y unos caramelillos de fresa (que algo llevarán también).

Salgo corriendo hacia el trabajo (¡supero el número diario de minutos de ejercicio!), cuando llego saludo a todos los que entran y salen (factor sonrisa cumplido), llamo por teléfono a medio Madrid desde mi puesto de trabajo (objetivo relación social cumplidísimo).

Salgo del trabajo y llego al metro, mientras leo los libros de la universidad (fomento la lectura y de paso alomejor hasta me licencio), llego al autobús y a la altura de Mendez Álvaro, cuando se llena, cedo el asiento a la gente mayor porque nunca hay sitio (me gano otra sonrisa). ;e siguen faltando horas de sueño, así que cuando llego a casa, mientras mi hermana hace cualquier cosa. me tumbo en su espalda cual mosca cojonera, así descanso y cumplo con el contacto físico (por si el metro no estaba demasiado lleno y en mis 6 viajes diarios no lo he cumplido).

Veo la televisión, que hay que distraerse y mientras me lavo los dientes se me van cerrando los ojillos, momento de recuperar el sueño perdido.
Me faltan el vaso de vino, las piezas de fruta, horas de sueño......
¡Esto en mi pueblo se arregla con una sangría!

1 comentarios :

luis hernandez dijo...

Sin palabras....
La foto es sencillamente impresionante.