La boda italo-china

En general toda boda termina con alguna anécdota, pero la fusión cultural ya es una anécdota en sí.
Antes de la boda los novios visitan París, para dar las invitaciones y las bolsitas de dulces a la familia china.

La boda se ha preparado en tres meses. Comienzan a llegar los invitados (Milán, Girona, París, Firenze, Madrid, Cremona....)

Y llega el gran día.

A las 7 de la mañana estaba en pie, a las 7´15 vestida y arreglada.
Claro que peor era lo de los novios que se levantaron a las 4.30 para ir a la peluquería (casarse es duro).

Comienza el rito chino.

El novio debe ir a la casa de la novia a buscarla y después llevarla a la que será su casa común, se comen y beben alimentos tradicionales y después se va a comer.

La casa llena de símbolos rojos que simbolizan el matrimonio.

Para beber el té y para el desayuno bolitas de sésamo con agua caliente muy azucarada.

(la textura es como comerse ese pegamento que de pequeños hacíamos muchos con harina y agua)

Miles de fotos en todas las posturas y localizaciones y parte de los invitados como público.

Claro que en este caso antes de comer se introdujo la tradición occidental, se fue al ayuntamiento a casarse, intercambiar anillos y firmar en el registro.



Previo paso por el detector por ser un edificio importante.

Él de traje y ella de blanco (guapos, guapos)




En la plaza antes de entrar y unirse en matrimonio una escena muy kitsch, más bien como un episodio de dibujos chinos.

Ella y él corren en la plaza, hasta encontrarse y fundirse en un abrazo....

Llega la hora del banquete (al mediodía menú italiano), pero también con elementos chinos.
Se celebra en el campo, un paisaje típicamente toscano.


Un montón de cajitas llenas de dulces asiáticos esperan bajo los varios pisos de tarta, en rosa y decorados con el símbolo chino, bengalas y una fuente en el interior.


Los vinos Chianti se mezclan con el zumo de coco importado de China

Para esta ocasión la novia luce un traje rojo (color del matrimonio chino).

No se corta liga ni se cortó la corbata del novio, pero no faltaron gritos, aplausos, discursos llenos de vino, una mesa rota, mi vestido lleno de tinto, bebidas del tirón al "gambié".... 

Por la noche llega la cena china, en un restaurante tan tan chino que parecía de un parque temático, (esta vez vestido de calle), como menú varias delicatessen:

medusa con fresas, salmón crudo, gambas crudas, un postre de sésamo con coco...


las medusas sabor poco, es comerse un trozito de plástico, claro que con soja algo ganan!

A las doce el cuerpo pide tiempo muerto, volvemos a casa y nos acostamos, lo que no quiere decir que durmamos, el ataque de los mosquitos tigre no perdona ni los mejores días!






















2 comentarios :

Anónimo dijo...

oye tu amiga china esta pero que muy buena, se parece a la de los angeles de charly, película malísima por otra parte..... En fin lastima que etse casada ya.

Rosario Guillén-Rosqui dijo...

Jejejeje pues si la peli es bastante mala, la dos ya ni te cuento!!!! y si la Fangolita es un pivón las cosas como son y además una tia de puta madre!!!

Jejeje conformate con las fotos porque creo que ya no hay nada que hacer....