El amor. La parejita ideal

Bien, después de mucho sufrimiento ya hemos formado parejita con Pepito, lo hemos oficializado poniendo en el Facebook que tenemos una relación e incorporamos a nuestro vocabulario palabras como "Mi chico", "Mi novio"... Yo soy muy cutre y al final siempre lo llamo "Este"

- Estaba con Este en la playa. Vino Este a buscarme. He quedado con Este.

Si, suena fatal, pero es algo práctico, será la falta de costumbre.

Y estás ahí en tu nube de algodón, flotando como plumita cuando de repente descubres cosas como que Pepito ronca, no baja la tapa del water, odia tu comida favorita y tu género preferido de cine, le cae fatal tu mejor amiga y te reconoce que ese jersey con el que irías vestida toda la vida le parece horrible.

Piensas en matar a Pepito y mandarlo a Albacete, por supuesto desde el amor, pero recapacitas cuando compruebas que has cambiado tu picardías por el pijama de ositos, que le has dicho que su madre estaría mejor en bañador que en bikini, que su mejor amigo te parece un chulo, le has obligado a ver la Saga Crepúsculo y le has dejado la mitad de sus sábanas manchadas de maquillaje.

Y en ese momento o le liquidas por incompatibilidad o te das cuenta de que todos esos defectos (que tu también tienes, a ver si te piensas que eres etérea y divina como si fueras un anuncio) al final te hacen soltar una sonrisilla, o te dan por saco pero no son para morirse, y de repente llega ese extraño momento en el que se produce un equilibrio y decides tirar tu jersey sin decirle ni mu, y al pasar por el baño descubres la tapa bajada.

Ahora si que si, este amor es para siempre, somos como una película de mediodía con final de algodón rosa.

O no, os queda esa etapa en la que decides si se sale con sus amigos, con tus amigos, siempre en pareja, si puedes desmarcarte cuando quieras...

Y pensaréis... Pues unas veces con mis amigos, otras veces con los tuyos, a veces solos, cuando quieras a tu bola.

Ya, si, si la teoría es preciosísima pero hacer un repasito de las parejas que conocéis, a ver cuantas dicen que se organizan así y a ver cuantas lo hacen de verdad sin tener una pelotera de por medio.

Bien, pongamos que Pepito es un tio normal, que por eso le has elegido y os compenetráis para estas cosas perfectamente.

En este caso, enhorabuena, pero no te descuides.... Próximo capítulo. El amor. El declive, la ruptura y el cretinismo.

1 comentarios :

Goetha dijo...

¡Me ha encantado esta segunda parte!

¡Hay que ver cómo los maltratas diciendo "éste"!

Es verdad que lo más bonito es el principio...luego te das de pleno con la realidad. Personalmente soy muy exigente y de igual manera lo soy con mi pareja, pero hay que rendirse ante la evidencia: nadie es perfecto, nadie encajará al 100% contigo y tampoco será tal y como deseas, o al menos a mí no me ha pasado así. Con esto no quiero decir que estoy en contra del amor, ¡sólo faltaba!

Hay gente que cuando empieza a toparse con los primeros defectos opta por alejarse lo más rápido posible o "aguantar". La capacidad para disponer de más paciencia o no creo que es inversamente proporcional con lo que hayas tenido que aguantar desde ese momento hacia atrás. Es decir, más paciencia tendrás cuanto menos la hayas agotado... Yo siempre intento separarlo, porque una persona que venga no tiene que pagar los platos rotos de lo hecho por otr@s, pero no todo el mundo es igual o no siempre se consigue.

Lo de salir solo o con amigos y eso...es siempre un tema muy peliagudo. Tengo que darte la razón: pocas son las parejas que conozco que realmente compatibilizan esto sin llegar a tirarse los trastos a la cabeza.

Me gusta no sólo lo que comentas y transmites sino además cómo lo dices. Tienes muchísima gracia.

Un beso muy muy fuerte. Estoy deseando seguir leyendo las próximas entregas.