Famosos al grill...z. La moda del metal llega a los dientes.

Como si se hubieran comido un horno, el grill (o grillz) no es suficiente. A la hoguera mandaba yo a toda la ristra de famosos que ha decidido que adornar los dientes como si fueras el hijo incompleto de Robocop, es lo más de lo más. 

Yo nací en una época en la que llevar aparato ya era chungo para muchos. Una época en la que si veías a uno con un diente de oro, salías corriendo por si te robaba la cartera para ponerse otro. Una época en la que el Ratoncito Pérez no tenía porqué saber que era un chatarrero. 

Vivo con miedo a que la moda se extienda en España. Miedo a que la gente usa materiales que puedan detectarse en los aeropuertos y las colas se alarguen hasta el infinito. Miedo a que las sonrisas, más o menos perfectas, se conviertan en una exposición de 'paluegos'. 

Damas y caballeros, pasen y horrorícense:

................................................................................................................................................................

Beyoncé preparada por si no encuentra el abrelatas. 


Kim Kardashian emocionada soñando con la de comida que puede acumular para luego.


Miranda Kerr después de caerse en su joyero. 


Justin Bieber en su intento por parecer adulto y peligroso, después de comerse las chapas con la que jugaba hace nada. 


Miley Cyrus confirmando que es un circo. Aquí después de tropezarse con el trapecio y comérselo entero. 


Lady Gaga preparada para comerse su traje de carne, sin cuchillo y tenedor. 


Katy Perry reciclando los adornos que no le cabían en el vestido. 


Rihanna buscando un llavero eficaz para no perder la llave cuando se le va la mano visitando hopeless places.


Madonna demostrando que todavía puede comerse el mundo. Ha empezado por las alcantarillas. 


Lil Wayne mirándose su Grillz en el espejo, preguntándose de qué van estos blancos, y si lo próximo que le espera es cantar con Pitbull. 


1 comentarios :

Ana Laura dijo...

Pero qué cosa más espantosa!!! ¿No se les puede ocurrir algo más feo? Ni hablar de lo incómodo que debe ser andar con esas cosas adentro de la boca.