Cosas de la menstruación. Explicación para hombres.

Tras una tanda de entrevistas grupales compuesta por varones, en su mayoría hijos únicos o sin hermanas, de entre 25 y 35 años; y detectado el bajo conocimiento sobre los productos de higiene relacionados con la menstruación, Rosqui Institute les invita a la masterclass "Cosas de la Menstruación. Una aproximación masculina al misterio mensual"

Empezaremos por lo básico:

¿Cuánta variedad hay para que los productos puedan ocupar un lineal entero de un super?

Externos: los que pegamos en la ropa interior, a poder ser con el pegamento hacia abajo, aunque se conoce algún traumático caso de equivocación - depilación.  

Compresa super o noche: sería el rollo de cocina. Muy Grande.
Compresa normal: sería una servilleta cuadrada normal. Normal.
Salvaslip: sería el equivalente a una servilleta de bar. Muy pequeño. También se usa sin estar con la regla.

Las compresas pueden tener alas, que se doblan en el borde de la ropa interior y se pegan en la parte que da al pantalón.
Hay salvaslip que pueden doblarse para adaptarse al tanga. 

Según los anuncios de compresas, huelen a nubes, podrías ir vestida de blanco desde el primer al último día del ciclo y jamás puedes tener un escape porque en el centro llevan un sistema de retención que ni los diques más fuertes. 

En la vida real las bragas no llevan una marca de "coloque la compresa a partir de esta línea" Así que nosotras calculamos a ojo. La experiencia es un grado, pero ninguna nos libramos, sobre todo a la hora de dormir, de que la compresa tuviera que haber estado algo más arriba o algo más abajo. 
No es la norma, igual os horroriza y siento que los anuncios no avisen, pero si un día nos levantamos con una mancha que no debería estar ahí, normalidad y madurez, por favor.
De ahí que en la intimidad  todas tengamos algunas bragas de tamaño y dureza, que procuramos que no veáis ni tendidas (un poquito de erotismo)

Los salvaslip se usan porque, aunque os imaginéis la menstruación como la matanza del cerdo, hay días que ya prácticamente no se mancha, porque complementan bien al tampax, o porque hay mujeres que expulsan más flujo. 

A aquellos que hayáis relacionado escape con falta de higiene, seis palabras: última gota de pis en calzoncillo. 

Por supuesto, nada que salga del cuerpo huele a nubes pasado un rato, desde luego lo de la higiene es básica.

Preguntáis de forma recurrente si notamos como baja. ¿Notáis cuando os sangra la nariz o tenéis agüilla? Pues es lo mismo, sí se nota. A no ser que lleves un tampax. 

Los Tampax (cuyo genérico es tampón) os traen por el camino de la amargura y es la cosa más simple del mundo. Imaginaos un  "supositorio de algodón" con una cuerda en el centro. Existen los que puedes introducir empujando con el dedo, o los que puedes introducir empujando con un cartón o plástico, que es lo que llama aplicador. 

Los colores indican la cantidad que pueden recoger, desde el naranja (super bazuca), super (verde), regular (amarillo) o mini (moradito). Y tienen una absorción LIMITADA.

Ponerse un Tampax no da placer, ya nos gustaría. De hecho si no lo introduces hasta el final, donde la zona ya es insensible, molesta mucho. Los últimos días acabas muy cansada de llevar metido algo que no tiene que estar ahí de forma natural. Entre otras cosas porque al no empaparse de todo el tampax en el interior, cuesta más sacarlo. Y viceversa, cuesta más ponerse uno nuevo porque la zona no está prácticamente húmeda.

No conozco ningún caso cercano de nadie a quién se le haya roto la cuerda del tampón. Pero a pesar de creencias que casi unen útero y garganta, amigos, tenemos un tope. Si se rompiera la cuerda vas a que te lo saquen si no puedes y os juro que no hay que operar.

Esto lo voy a hilar con una conversación sobre la absorción limitada. Vamos a ver, no hay Tampax específicos para el agua, te puedes bañar con todos ellos. El tampón no puede absorber un oceáno, no vamos a inflarnos como globos. No os preocupéis. Además de que tienen una absorción limitada, nuestras paredes, a Dios gracias, son más fuertes y no permiten que se expanda más. Evidentemente, si lo empapas de agua en el lavabo, tendrá un tamaño que no se parecerá nada al real.

Lo que tiene su contra, tú lo llevas dentro y no ves si está "lleno", así que la prudencia pre-escape nos obliga a buscar el equilibrio entre el demasiado pronto y el demasiado tarde.

Eso sí, el tampón ocupa un lugar. Si ya hay una cosa metida, no metas otra, no es un cajón de la mesita.


Y aunque en el último anuncio de Tampax, la tía no necesite nada más que su cuerpo serrano y un tampón para ir a la playa, en estos días algunas agradecemos muchísimo que haya un baño cerca. 

Ahora que ya sois expertos, si nos colocáis una pequeña papelera en el baño de casa, para que no tengamos que pasearnos hasta la basura cuando la casa está llena, nos haréis tremendamente felices.



Para estudiantes exigentes, existe también la copa menstrual, pero os derivo a la wiki, porque no la he usado en la vida.