Clásicos del #verano

Todas las estaciones tienen clásicos y tópicos, pero lo del verano es, simplemente, sublime. Aquí la lista básica:

  • Quejarte de que las terracitas están llenas. Pillar mesa. No levantarte en 4 horas.
  • Luchar encarnecidamente por la temperatura del aire acondicionado.
  • Odiar las fotos postureo de las vacaciones ajenas. Irte de vacaciones. Subir las tuyas.
  • Quejarte del calor en privado, presumir del calor con los guiris. 
  • Preguntarte si los que huelen a sudor matutino no se huelen a sí mismos.
  • Quedarte pegado en las sillas.
  • Comparar de forma compulsiva el moreno de los brazos. 
  • Convertir un plato o alimento en la base de tu alimentación: sandía, gazpacho, salmorejo, cerveza...
  • Repetir lo rápido que se seca la colada. 
  • No entender la poca privacidad de los países sin cortinas, pero pasearte medio en pelotes con toda la casa abierta. 
  • Decir que apetece algo fresquito como un cocidito.
  • Añadir que en el desierto toman té caliente y van cubiertos de arriba a abajo.
  • Leerte mil artículos sobre las mil mejores terrazas y planes de verano de tu ciudad. No poner el pie en uno de ellos en todo el verano. 
  • Justificar, aunque te vaya la vida en ello, que Madrid mola aunque no tenga playa.
  • Estar a 40· pero dudar si sacar un pañuelito por si por la noche refresca.
  • Comparar el número de picaduras de mosquito.
  • Preguntarte si las noticias sobre mamading, balconing, olas de calor y playas a rebosar son de este año o si son documentos de archivo. ¿No hay noticias en verano?
  • Pasar el día en la playa, ducharte, que después de la ducha es cuando se nota el moreno.
  • Buscar el lado fresquito de la almohada.
  • Sentarte un día de septiembre y preguntar qué plan tenéis en Nochevieja, pero para eso... queda mucho. ¡Feliz Verano!