Inside Out (Del revés) Las emociones de Pixar

Como si fuera un meme de: Lo que piensa tu madre, lo que piensa tu novi@, lo que piensa tu jefe... Pixar se mete en el cerebro de una niña de 11 años, para mostrarnos cómo sus emociones reaccionan ante las mismas situaciones.

Las elegidas, y muy bien estereotipadas, son la ira, tristeza, miedo, alegría y aversión (asco), que para muchos son las emociones primarias, aunque según muchos psicólogos no hay consenso sobre las elegidas. De hecho no se ponen de acuerdo ni sobre si existen o no emociones primarias, y añaden en algunos casos el amor o la vergüenza. Además existen muchísimas variantes: la culpa, el desprecio, la euforia, antipatía... Pero Pixar pone personalidad a las cinco primeras y lo hace muy bien.

El argumento es muy simple: una niña de once años vive feliz hasta que se muda con sus padres a una nueva ciudad. 

El cambio hace que se descontrolen las emociones y que Alegría, la emoción que hasta entonces controlaba sus pensamientos, deje de llevar el control. Alegría entra en crisis cuando Tristeza empieza a inundar los sentimientos de la prota; y Miedo, Asco e Ira son incapaces de estabilizar la situación mientras los recuerdos felices se pierden o se transforman.

Es una de esas pelis de animación en las que, afortunadamente para mí, no hay un parón en la trama totalmente infantil, como me pasó en UP. 

La peli habla de tantas cosas que ya llegará alguien y lo plasmará en una tesis. La importancia de los recuerdos y las experiencias en nuestra personalidad, como las emociones nos pueden paralizar físicamente, qué recordamos y qué olvidamos, el efecto reparador del sueño, el proceso de madurez, la necesidad de aceptar las emociones que en principio son negativas, la importancia de la comunicación... 

Yo he soltado lagrimilla, y la veáis con ojos de niño o con ojos de adulto, creo que os va a gustar. A mi me ha encantado. 

¡Trailers para dubitativos!