Los anuncios de la lotería. De 1994 a 2015.

¿Cuántos décimos lleváis? Con sinceridad, que no voy a chivarme. 

Puede que el día del sorteo sea mi día favorito de la Navidad, lo asocio a desayunos en familia o con amigos, o en la oficina, al deje cantarín de los euros y las pesetas,  la ilusión, los sueños. Aunque no toque, bien vale un ratito de alegría y de caras sonrientes en el telediario. 
Sí hijos, soy de las que lloro cuando sale Pepe contando que ya puede pagar su casa, o Mercedes hablando de sus nietos. 

Este año el anuncio no ha tenido la misma acogida que el de años anteriores, porque recuerda al abuelo de Up, porque la temática se parece a la del año pasado, porque no está hecho en España. Gustos y colores, ya tú sabes. 

¿Es este anuncio peor que el de otros años?

Amigos, he tirado de Youtube. Bien sabe mi Wifi que encontrar algo anterior al calvo de Navidad es casi imposible. 

1994: Ya echábamos de menos a los que vivían fuera. 

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En 1998 llegó nuestro calvo para hacernos soñar. En blanco y negro o con toques de color. 8 años de Clive Arrindell. Mismo espíritu y misma música hasta 2005. 











2006: Cambiamos a nuestro Calvo por un narrador coñazo, que no se callará en unos cuantos años.


2007: Si me lo ponen como anuncio de turismo me lo creo.


2008: Si habiendo un muñeco de nieve vivo no me ha llegado al corazoncito, aquí pasa algo. 


2009: Tantas navidades como personas. Que no es mentira, pero a este anuncio le falta magia.


2010: A la Diosa Fortuna le sobra el narrador. ¡Que te calles ya!


2011: Lotería en forma de cuento es bien. Por fin la cosa se endereza.


2012: Musiquita de cuento, paisajes de otro mundo, ilusiones... Le falta un algo, pero aprueba tranquilamente, ¿no?


2013: Conocimos el terror y nos pasamos la Navidad compartiendo memes que no tenían precio,


2014: Vaya llorera TAN TAN grande. Hostión navideño de Navidad con final feliz.


Y 2015 con Justino, que con críticas, similitudes y X varias, a mí me parece un anuncio digno. Y sí, Justino es muy Up, pero trabaja solo y de noche, baila con maniquíes y se hace selfies sonriendo. Dadle una oportunidad.



¡Aupa Justino!