Steve Jobs, la película.

Llegará el 1 de enero (fecha de estreno) y con o sin resaca, muchos terminareis cotilleando la cartelera para echar el día.

-¿Vemos Steve Jobs? 

Yo pude verla ayer acompañando a mi Sir Mondarin y la película, como calificación final, nos gustó.

Si coges el argumento: un señor que tras varios fracasos en el mundo informático, consigue volver a la compañía en la que empezó con gran éxito y enmendar su tormentosa relación, con una hija a la que en principio nunca quiso reconocer, parece una película de medio día. 

Pero si ese señor es Steve Jobs y la película está bien hecha, igual si da para irse un día al cine.
No me parece un peliculón, no estará entre mis favoritas, pero sí creo que está muy bien dirigida y que estéticamente es muy resultona. 

La película se construye alrededor de la presentación de tres productos de Steve Jobs, dentro y fuera de Apple. Y no se muestra mucho más fuera de ese escenario. Tres situaciones clave en la que se repite la aparición de los mismos personajes, su hija, la madre de la niña, su directora de Marketing, algunos colaboradores, el co-fundador de Apple y su CEO (director ejecutivo). 

Así que la película tiene un ritmo muy marcado, con escenarios y personajes que enseñan todo lo que no vemos en pantalla y que hacen que la película sea más ligera de lo que esperas. Además el haber elegido el momento de las presentaciones, con el juego de las luces en el escenario, la gente impaciente esperando y la tensión previa que supone, yo creo que es un acierto que también da esa sensación de aligerar la historia. 

No deja de ser un biopic, así que aunque la vida de una persona se pueda enfocar desde muchos puntos de vista, al final lo que hay es lo que hay y Steve Jobs tenía que ser fino catalino. Tampoco conozco mucha gente normal que llegue donde llegó él.

Así pues, no es la peli del año, se queda algo moñas en el aspecto de su relación con su hija y con algunos personajes, pero para ir al cine a entretenerse un par de horas, funciona.