#UnPrincipePara 3 princesas.

La princesa está triste, ¿qué tendrá la princesa? 

Pues otras dos princesas con las que competir por los candidatos y un catálogo de hombres sacados de los sueños más inquietantes de cualquier ser humano. 

Ayer empezó un Príncipe para tres princesas y aunque el formato no es nuevo, sentimos amor profundo por esa post-producción y esas bandas sonoras que hacen latir nuestro corazón tróspido. 

Ni defraudan las princesas ni los pretendientes, el casting se ha llevado lo mejor de cada casa, aunque haya escuelas de arte dramático y mucha tele de por medio. 

Cada frase da para un descojone, que es lo que pasa si un tío cree que en la teoría de la evolución influyeron los extraterrestres, si a la fiesta viene un francés virgen, líder de un grupo de homenaje a los Beatles, si un tío viaja por el mundo gracias a los eventos Pokemon o si a tus cuarenta todos tus diálogos parecen sacados de una novela argentina. 

Ayuda para el casting que como de pequeño quemaste la casa, hoy seas bombero, que tu princesa no sepa que puedes ser marroquí y negro, incluso marroquí, negro y africano... 

Así con los 24 tíos, hombres, seres y cosos varios dispuestos a enamorar a las princesas, la Disney rubia, la musulmana cool y la bipolar revienta vidas.
Este año no hay división en nerds, guapos, simpáticos y únicos, ni falta que hace, todos podrían rozar varias categorías y no encajar en ninguna. 



Podéis ver el programa de ayer aquí ¡A por otra edición!