"La insoportable levedad del ser" A leer.

Hace unos años cuando me leí por primera vez "La insoportable levedad del ser" de Milan Kundera, me pareció que era demasiado filosófico para ser una novela y demasiado novelesco para ser filosófico.

Ni una cosa ni la otra, novela y filosofía se unen y se sirven de ejemplo, al que además hay que sumar el comunismo soviético como contexto.
Si no sois muy de filosofía, a priori, igual puede parecer que no es vuestro libro, pero no creo que haya nada dentro que no se comprenda, e igual es más densa la parte en la que se hace crítica del comunismo soviético, si esta no os interesa; aunque también es muy importante en la historia de los personajes.

La historia de los protagonistas es una historia de amor, infidelidad y dependencia emocional, con personajes que representan tan bien lo que son, que parece que te has tomado un café con ellos. Desde el comienzo de sus historias hasta el final.

Tenemos un infiel por naturaleza, Tomás, su mujer Teresa que sabe que su marido es infiel, Sabina, la amante destacada y Franz, la nueva relación de Sabina.

A mi los personajes me parecen tristes, aunque no me dan pena, que son cosas distintas. El tema de la infidelidad es uno de esos asuntos fantásticos de la vida, en los que todos parecemos tener una idea clara clarísima de lo que pensamos, hasta que nos topamos con la realidad propia y ajena y a veces nos toca matizar el discurso y que además suele cambiar con los años. Mi opinión de hoy no es igual que la de hace diez años y seguramente no será la misma en otros diez más.

Yo no soporto a Tomás. Que mantener relaciones con todo lo que se mueva no implique no querer a quien tienes al lado y se pueda separar en diferentes esferas, para mí es inconcebible. Hay quien separa sexo y amor sin problema.

Tampoco soporto a Teresa, porque a ella sí le duele lo que hace su marido y sufrir de forma constante y sin límites por amor a alguien, también me parece inconcebible, de hecho no me parece amor. Aunque habrá a quien le parezca que le quiere tanto que es capaz de perdonarle todo.

Sabina me parece de esas personas que van de alma libre y al final son personas que lo único que hacen es convertir su vida en una huida constante. Habrá a quien le parezca una heroína que no se casa con nadie.

Y Franz puede que sea el único que sí me da pena, colgado de Sabina, con una mujer que debe ser insufrible y un intento que no llega de encontrar un algo mágico en su vida. Que para otros será un conformista de la vida.

Poliamor, ser fiel, ser infiel, traicionar aunque no te bajes el pantalón, intercambio de parejas, poligamia, tríos... La vida de cada uno rara vez se parece a la de otros, así que esta es mi opinión de los personajes, que será totalmente distinta de la vuestra. Ea, dadle duro.