El #Speeddatingmásgrande. Las citas rápidas de Amstel Radler

Madrid, domingo por la mañana, ¿un plan entretenido? Pues unas citas rápidas. 

Eso es lo que significa speed dating, y el día 20 de marzo no fue una página de ligoteo la encargada de organizarlo, sino la marca de cerveza Amstel Radler. 

En las citas rápidas la clave está en que tienes un tiempo limitado para conocer a las personas, cuando suena la campana... piiii... cambio, persona nueva enfrente. 

Muchas veces las marcas organizan eventos de todo tipo para promocionarse, eventos en los que está presente el producto, pero en el que también se intenta transmitir el "espíritu" de la marca, en este caso algo divertido, desenfadado, fresco... Cerveza gratis y bienvenida a la primavera para una cerveza con limón. 

Muchos seguramente ya comprendéis como funcionan las marcas, pero después de leerme los comentarios en la página de facebook sobre el evento (da para unas risas) pues igual hay que aclararlo.

En esa línea, comentar también que los eventos de este tipo suelen ser gratuitos para quien acude, y que como dependen de empresas privadas, las marcas se gastan la pasta en lo que les apetece. 

Dada esta primera chapa introductoria, os cuento cómo fue la experiencia para mí. 
Podría definir mi estado sentimental como "a una tirita de mudarme a Oz y empadronarme como mujer hojalata" o como "a un arranque de mala h**tia de convertirme en Maléfica", pero afirmo con rotundidad que: el mamoneo es salud. Y reírse ya ni os cuento. 

Yo estaba sentada en el sofá de mi casita, larala, larita, y vi en twitter (red social) un mensaje que hablaba del evento. Al entrar y ver que iba de citas rápidas, me descojoné pensando en la de veces que este término ha salido en mis conversaciones con mis amigos.

Mandé el típico whatssap al clan de "oye, por favor, solteros, unas risas" y entre todas las negativas, una valiente decidió acompañarme, porque el listado de situaciones surrealistas no hay que dejar de escribirlo nunca. Y en esas plazas mi amiga Cova y yo, hemos sido equipo en buenas batallas.

Las dudas eran dos: ¿qué te pones un domingo por la mañana para conocer gente? ¿A quién se le ha ocurrido que esto sea de día? 

Pensaba que lo de ligar de día mejoraba con la edad, pero como no tengo pruebas, estoy segura de que es un bulo. 

Cuando llegamos a la puerta de Cibeles y vimos que había una cola para entrar bien grande, creo que entramos en mini shock. Mientras nos descojonábamos por WhatssApp no éramos conscientes de que íbamos a estar allí de cuerpo presente, 

Al llegar nos registramos y nos llevaron a nuestro sector. Habían dividido el Palacio con letras según gusto sexual y creo que por orden de llegada. 
En las citas las chicas teníamos siempre nuestro puesto fijo y eran los chicos los que iban rotando. La teoría es que se hablaba con un tío 3 minutos y cuando pasaban estos, llegaba un nuevo chico, hasta cumplir 10 citas.

Esta es la teoría porque la organización estaba un poco descordinadilla y además siempre surgen imprevistos, que calificaremos como putadas, retiradas y disimules....

Lo de los tres minutos no se cumplía ni de coña. El primer tío que nos pusieron delante, estuvo allí desde que empezaron a organizarnos hasta que dieron el pistoletazo de salida, más los correspondientes 3 minutos. Tiempo que algunas chicas pasaron solas porque éramos más chicas que chicos (luego en los bares aparecéis como champiñones). Y además en los cambios de cita, Dani Mateo contaba cosas, a saber, no me enteré, así que eran tres minutos más los que durara la charla. 
Que mola o no según a quién tengas delante.

Vivimos de todo, ataques de sinceridad, un señor que desertó mientras le animábamos a que no lo hiciera, un par de colegas que venían puestísimos, caretos varios mientras algunos decían ser los inventores de citas célebres, señores que nos sacaban muchos años, algún tío majete, staff calidade...

Entre citas "oficiales" y extras, no sé con cuántos tíos hablamos, pero llegó el momento en el que decidimos usar el combo escapada piti-baño con extra de puti vuelta. Que parece una cosa que ya no se lleva y que suena fatal, pero que ya hacían nuestras abuelas cuando eran mozas y que llamaban salir a pasear a la plaza. 

Llegado este punto decidimos volver a nuestros dominios y tomarnos algo en nuestro barrio. Terreno conocido es siempre amor. Ideal para repasar la batalla.

Si volviera a hacerse uno, yo repetiría si fuera en el mismo plan informal. Pero después de la experiencia, creo que no me atrevería a aventurarme a unas citas rápidas cuya finalidad real fuera ir a ligar, con gente que se toma en serio la oportunidad de ligar.

Nosotras fuimos a lo que solemos llamar "echarnos unas risas" y si de paso conocíamos a alguien interesante, pues punto extra. Algunos de los que andaban por allí no eran de Madrid y se habían apuntado para conocer gente nueva y hacer amigos, otros andaban picadillos porque la organización no era buena y las citas no fluían como debían o había mucha diferencia de edades. 

El caso es que fue muy divertido y ha sido uno de los mejores eventos de marca en los que he estado, y he estado en algunos. Así que ya sabéis, apuntaos a un bombardeo, que casi siempre merece la pena.

Beso gordo para Cova que se dejó liar y beso gordo a todos los que os dejáis liar alguna vez, o me acabáis liando.