Consecuencias de la ola de frío en 9 gif.

Nos hemos hartado de escuchar que se acercaba el invierno y de cantar suéltalo, suéltalo casi con solo una rebequita y claro, ahora grajo y carajo, nos ha pillado desprevenidos. 

Así que lo primero que hemos hecho es enfundarnos TODO lo que teníamos en el armario. Si alguno me decís que debajo de los pololos lleváis bañador, porque tiene forro y abriga, me lo creo. 


Un error profundo si pretendes mantener tu derecho a moverte y ser tratado como un ser humano. Reconoced que alguna vez habéis golpeado a alguien de abrigo gordo.  


Además, de esto nunca avisan en el telediario, pero igual que nunca sabes quién se esconde, detrás de alguien disfrazado de Dora en la Plaza del Sol, nunca sabrás qué hay debajo de ese abrigo hasta que no desaparezca.


Aunque quitarte la ropa rápidamente y dejar de ser the Queen of refajos, sería el sueño de cualquier aspirante al trono en caso de necesidad. 


Una dificultad añadida, es identificar dónde empiezan tus amigos y familiares y acaba el mobiliario.
¿Eso que he rozado es tu pie o es un cojín?  


Deberían existir puntos extra, a premiar con sesiones de calor de chimenea, para todos aquellos que sin calefacción por la mañana, hacemos el esfuerzo de levantarnos de la cama, y en un movimiento mágico de ninja, nos enroscamos en la manta o en una bata, sin que el cuerpo haya notado la diferencia. 


Aunque sin duda, no hay mayor valor que salir de la cama de madrugada para ir al baño, punto extra si en un ataque de valentía, además se hace descalzo, andando un poco como un mix entre Chiquito de la Calzada y un faquir en las brasas. 


Pero no nos olvidemos de esos humanos que viven por encima del bien y del mal, esos que ni sienten ni padecen, capaces de venir de entrenar sin camiseta o salir a tomar café en mangas de camisa. 


Para todos aquellos que piensan que somos unos exagerados, yo solo os aviso, winter is coming.