Transporte público en Madrid, un sistema deficiente.

Si alguien no depende del transporte público en Madrid, puede que tenga la tentación de afirmar que tenemos un sistema de los mejores de España, de Europa o del mundo. 

Bueno, es verdad que contamos con trenes de cercanías, con metro, con autobuses diurnos y nocturnos, con metro ligero, que así a primera vista parece que estamos servidos. Estaría bueno no tenerlo, en una ciudad capital como Madrid, que alberga millones de habitantes. 

Pero en cuanto te ves obligado a usar el transporte de forma diaria, te das cuenta de que muy probablemente, las personas con capacidad de decisión no lo usan. 

Creo que los usuarios de transporte nos conformaríamos con tres cosas: 

Que nos tratasen con dignidad.
Estar informados. 
Conexiones equilibradas en la red de transporte.

1. Dignidad.

Trenes y vagones en los que no cabe un alfiler, horas puntas de trenes cortos o una sola planta, que dan como resultado puertas que no cierran y usuarios (clientes que pagan) hacinados. Temperaturas que te hacen visitar el infierno o congelarte como en Siberia. 
¿Todos los trenes, metros y autobuses de Madrid viajan con el termostato estropeado? 
¿Tan difícil es calcular el aforo para aumentar las frecuencias? Yo he sido aforadora en metro y cercanías, he calculado frecuencia y usuarios. Los datos de esos estudios, ¿os habéis planteado utilizarlos? 

El desplazamiento al centro de trabajo no se cuenta como tiempo trabajado, si las empresas privadas tuvieran que incluirlo en sus cálculos, me imagino que milagrosamente asistiríamos a una mejora del transporte.
Añadiendo además el hecho de la falta de seguridad con la que viajamos, No solo son peligrosas las aglomeraciones que se producen en las entradas y salidas de algunas estaciones, en las que la distribución no es la más adecuada, también lo es el hecho de viajar con ese nivel de aglomeración, sin poder hacer uso de los agarradores, o ante un caso de emergencia. 

Dignidad también es que al reclamar, las reclamaciones sean tomadas en serio. La poca seriedad con la que se atienden es ofensiva. 

2. Estar informados. 

Basta una pasada por el twitter de cercanías, para leer que detrás de cada uno de sus tuits, avisando de que el servicio funciona correctamente, hay una buena cantidad de usuarios que en ese instante, están esperando un tren que está sufriendo demoras, trenes que no pasan a pesar de que están anunciados en el horario, indicadores luminosos que cambian de los dos minutos a los diez, a los doce o a la cantidad que se tercie. 

Entendemos que puede haber problemas externos pero, ¿diariamente? Os invito a visitar #laaveríadecadadía donde muchos de los usuarios dejan sus quejas, y aportan fotos o vídeos de esos "fallos puntuales" 

Si hay demoras, si un tren se avería de verdad, si ha habido un arrollamiento, si hay un atascazo de tres pares, los usuarios agradeceríamos encontrarnos con un mensaje en los luminosos, o por megafonía, en lugar de silencio, de explicaciones que llegan muy tarde o del negro en los indicadores. 
¿Qué hace que la línea 1 que acaban de reparar se estropee continuamente? ¿Qué van a arreglar en la línea 5? ¿Para qué quiero que luchéis por el wifi en metro, si supone una característica de lujo frente al pobre servicio que se ofrece? ¿Cuántos operarios hay y de qué depende que se reparen los tornos, las escaleras y los ascensores de unas estaciones y no los de otras? 

Si hay motivos concretos para ello y nos lo contáis igual hasta lo entendemos, porque podría no ser asunto mío, pero es que es un servicio por el que pago. 

3. Conexiones equilibradas en la red de transporte

Este es otro de mis puntos favoritos. Yo vivo solo a 5 kilómetros de Sol, sin embargo a mi barrio no llega al metro. Podríais pensar que por ello, y teniendo en cuenta que entre el cierre de cercanías y de metro hay una buena diferencia, el servicio nocturno de buses da más cobertura. Pues no, evidentemente no. Por lo visto, mi tiempo vale menos que el de alguien que se tiene que desplazar por el centro, que puede dilatar su tiempo de ocio nocturno o que puede descansar más al llegar a casa más temprano. 

La teoría es que hay un río que impide la construcción de un túnel que nos una con líneas existentes. pero, ¿qué impide la construcción de un metro ligero?
¿Qué impide que la línea 9, en su próximo cierre, cuente con autobuses que cubran el recorrido de la línea en su totalidad? ¿Y que a algunas zonas de Madrid solo pueda llegarse combinando trenes y autobuses interurbanos? 

No somos gilipollas, aunque sea por probabilidad, podemos entender que hay zonas que tienen más afluencia de usuarios y que hay horas puntas, pero lo que no se puede permitir, es que haya usuarios que por proceder de otras zonas, tengan que invertir entre una y cuatro horas de recorrido diario. Pagamos los mismos impuestos y nuestro dinero invertido en billetes tiene el mismo valor. Qué presuponemos, ¿que las personas que no vivimos al lado del centro no deberíamos trabajar en zonas céntricas? Os recuerdo, 5 km desde mi barrio, ojo con lo que es o no céntrico. 
¿Entendemos entonces que lo mejor es usar el coche? ¿Y nos pasamos así por el forro, el champiñón infernal que devora el cielo madrileño?

Pedimos un transporte que esté a la altura de la densidad de población de la ciudad en la que vivimos, y que sea consciente de que Madrid no la compone solo la saturadísima almendrita central, ni más, ni menos.

Por eso, aunque a la pereza del uso diario haya que sumar unos minutos más, escribidles de forma diaria ante cada incidencia. Que si no nos hacen caso, no sea porque no informamos de las situaciones que sufrimos a diario.

Atención cliente cercanías Madrid
Reclamación metro Madrid 
Reclamaciones EMT 



Foto de El País