Cupido no es de fiar.

Yo me he callado hasta ahora, porque está feísimo hablar mal de la gente, pero en serio, Cupido no es de fiar.

Un tío que ha decidido currar en Dodotis. Estáis dejando el amor en manos de alguien que va en pañal y que durante siglos curró en pelotillas. Claro, luego os quejáis de que solo os lleguen folloamigos.

Además, ahora le veis así como un angelote, que si los Ángeles no tienen sexo, no sé qué se tapa con el pañal, ni sé que va a entender de compatibilidades.
Pero de ángel nada,  Cupido ya existía y no os parecería tan mono, si hubiera existido Twitter en la época y hubierais leído la historia que se traía con Psique, que vale que acaba bien, pero vaya dos psicópatas.

Sin omitir el hecho, de que es un tío que va por ahí disparando flechas. Que igual a Katniss Everdeen y a Guillermo Tell, les parecería lo más normal del mundo, pero no sé, llamadme loca, si partimos de que el amor empieza con un disparo, yo paso.
De hecho hay dos tipos de flechas y a las que unen tortolitos, les siguen las de plomo. No hace falta que explique que son las que hacen pupita adicional.

No sé, Cupido, modernízate, vuélvete hacker y en vez de lanzar flechas, manipula el Tinder, el Grindr.. (Para mí, Kinder, gracias)

Además, mucha leche sin lactosa, nada de fruta cultivada con insecticidas, oh, la carne con hormonas, uh, papi, el pan de harinas malas, y luego ni un reportaje de investigación sobre las flechas, que a saber la mierda que llevarán, para conseguir unir dos personas. De azúcares ni hablamos, no caben en una foto comparativa los terrones.

Por otro lado, me imagino a Cupido en el curro, sentado delante de la mesa del jefe, intentado explicar el número de divorcios y el poliamor.

- ¿Los divorcios? Es que no quedaban cargas enteras en el almacén y usé las de carga media.
- ¿El poliamor? Es que me quedé sin flechas y tuve que reciclar.

Y el jefe a tope con el marketing, hablando de lo que mola ser single o las relaciones de más de dos, para no comerse el marrón con la directora de la compañía:

- Hemos optado por la optimización de las cargas y el reciclaje, con resultados óptimos que ya aprovechan felizmente miles de usuarios.

Sinceramente, yo creo que Cupido comisiona por número de parejas y por ventas en San Valentín. Ya sabéis la respuesta a ese: ¿y qué haría yo saliendo con...?

Pero claro, cómo te cargas a Cupido, ¿con insecticida?, ¿con matamoscas?, ¿chaleco antibalas?, ¿le denuncias por acoso?, ¿por incumplimiento de contrato? 

En fin, mientras averiguamos el antídoto, que os toque la flecha buena.