Primera quincena en Hastings

Si si si ya sé que os prometí un mail, pero con todos los que debo podía estar escribiendo hasta el día del juicio final. Así que mis primeros quinces días, así en público, los detalles morbosos, ya os llegarán por mail a quién corresponda cuando corresponda ;) 

Por partes... como no puedo hacer un viaje sin que sea un show, el viaje de ida fue surrealista, con invitación incluida a pasar un fin de semana a gastos pagados, y lo más importante...acudir a una subasta de tractores. Tema interesantísimo, que como bien sabéis los que me conocéis domino a la perfección...(ejem, por los co****)  Vamos que todavía no había pisado UK y los tres meses ya pintaban maneras. 

Invitación rechazada, conseguí llegar a Hastings sin problema con mi perfecto dominio del inglés, ya sabéis...señalar un punto en el mapa, señalar una botella de agua, dar las gracias juntando las manitas y poniendo cara de buena. Jajajajaja es coña, para eso afortunadamente me apaño en inglés, y la verdad es que ya sabéis que siempre tengo suerte y acabo encontrando alguien que me ayuda con la maleta, me busca lo que no encuentro y esas cosas. Gente maja hay en todos los lados :) 

Esperaba que Hastings fuera un pueblecillo, pero después de habernos perdido unas cuantas veces, cuesta arriba, de día, de noche, con unos y con otros, comprobado queda que de pequeño nada de nada. Para los que no lo hayáis buscado en el mapa (lo que significa que os importa una full donde estoy, ya os vale), es una ciudad costera al sureste de Inglaterra. De la que voy a volver con unos gemelos (de músculo, no de los que hay que cambiar pañales) impresionantes. 

¿Y cómo es la gente del pueblo? pues surrealista. Sin entrar en el look pelos de colores, y combinaciones de   imposibles, flipo con la cantidad de borrachuzos con la que puedes cruzarte en una noche. De hecho ya hemos vivido historias como una chuza en sujetador corriendo detrás de unos compañeros, un chuzo que nos puso finos por ser españoles y estar dominados por Merkel, un vecino muy cabreado (y con muy pocos dientes) porque no le debía gustar que le cantáramos Shakira, una borracha en un garito detrás de todo lo que se movía. En fin, shows varios. Pero queda en anécdota ;) no os preocupéis que no es peligros, y además nadie va solo por la noche. 
Lo que me lleva a la parte de los amigos. Una vez más, he tenido suerte XD y esto está lleno de gente maja de medio mundo. Cada viernes un montón se vuelve a casa, y cada lunes descubrimos los nuevos alumnos y compañeros de resi. Conociéndome más de un viernes me tocará tragarme la lagrimilla, y este pinta  fino, porque se va la gente que conocí primero, así que voy a ver si me compro unos clinex como prevención. 

Y hasta aquí hoy a modo de intro, la semana que viene os cuento el rollo de la residencia (que ya he solucionado, ya estoy happy) ¡y otras historias! 


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