La receta (gordi) sana de la semana: Empanadillas de espinaca.

Bien, las empanadillas, bien frititas, nunca se van a caracterizar por se light, pero es innegable que las espinacas son sanas. 

Así que aquí tenéis una receta para pecar a medias.

Lo primero que vais a hacer es comprar una bolsa de espinacas de las que se hacen en el micro. Evidentemente podéis usar una olla y poner las espinacas a hervir normalmente, yo opto por la versión fast cooking. 

¿Espinacas hervidas? Pues a pasar por la batidora con un chorrito de leche, puntito de sal y un poquito de nuez moscada.

Cuando ya esté mezclado, ponéis la masa en las obleas para empanadillas, las selláis doblando la empanadilla y apretando con un tenedor, o simplemente con el dedo presionando en los bordes. 

Ojo al levantarlas para echarlas en la sartén, no os paséis apretando los bordes para que no se os peguen donde lo estéis preparando. Y cogedlas con cuidado para que no se os rompan, la masa del centro al tener relleno se queda más finita, un poquito de delicadeza ;) 

Las empanadillas se doran muy rápido, así que si vais a preparar unas mientras se fríen las otras, tenedlo también en cuenta. 

El truco para que estén buenísimas: coméroslas al día siguiente y sin recalentar, que a la fritanga le sienta estupendamente. 




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