¿Cuánto costaba casarse hace 60 años?

De todos los tesoros que guarda mi abuela, esta lista de precios del día de su boda, está entre mis favoritos. 
La verdad es que no me imagino debatiendo sobre reclinatorios, alfombras y altares. Pero si me tengo que meter en la mente de la época, no paso por el altar sin alfombra, flores y unas buenas luces. 
Me imagino yo con mi buena rebequita paseando por el Retiro bebiéndome una Mirinda: 

- O de primera clase C para arriba, Pepe, o no me caso. Que para una boda de aquella manera nos casamos en el pueblo y nos cuesta dos duros. Que sin flores no me caso, Pepe, no me caso. Y ya ajustarás tú las cuentas con mi padre y el disgusto con mi madre. 



¡Y no hay boda sin merendola!