Cosas que no usaremos en el futuro.

Viajemos, queridos, unas cuantas décadas, cuando tengamos tantas canas que la sorpresa sea un pelo negro.

¿Qué cosas no usaremos o habrán cambiado muchísimo? Me voy a dar a la divagación claramente:
  • Teléfono fijo en casa, igual ni móvil, tendremos un microchip incorporado en el cerebro para no poder desconectar en la vida. Ve ahorrando para un pisito en una zona sin cobertura.
  • Buzón de correos en casa. Adiós buzones, hola drones. 
  • Mando a distancia. ¿Dónde he dejado el mando? Ummm... ¿En la basura? Ya hay teles que funcionan con movimiento o desde el móvil. Adiós mando, deja de acumular suciedad entre tus botones. 
  • Tenderete. No más radiadores, tenderetes y varios llenos de calcetines. ¡Luchemos por tejidos de rápido auto secado! O esos armarios que incorporan la secadora. 
  • Secador de pelo. Por la misma húmeda evolución, no puede ser que me tire una hora secándome la melena.Me imagino un secador loco como el de la Warner, que te seca en cinco minutos al salir de las atracciones.
  • Lentillas y gafas (más allá de las modas retro) las operaciones láser corregirán las afecciones de la vista en unas horas.
  • Cera de depilar, andina, cremas depilatorias. Si el láser ya amaga con dejarnos sin un pelo, en unas décadas tiene que estar más que perfeccionado. 
  • Señales de tráfico. Me imagino que lo que seguirá a los coches sin conductor, será que no haga falta señales, llevarán memorizadas las restricciones, stops, etc o pasarán a encontrarse en el suelo o ser un código de algún tipo que pueda leer el coche en el pavimento. Eso sí, conservamos los semáforos, que los peatones necesitamos saber cuando cruzar. 
  • Las neveras. La comida cada vez se pocha menos, llegará un momento que las usemos para meter todo aquello que queremos consumir fresco, pero no para conservar alimentos. 
  • Los cubos de basura. Las casas de nueva construcción, tendrán conductos que llevarán nuestra basurita, de casa a los puntos de tratado de residuos. ¿Y en las casas viejas? Pues pondrán los tubos por fuera y quedará feísimo, como las tuberías del gas.
  • El gas. Fin de las calderas y de las cocinas tradicionales. Del butano ni hablamos. Todo con renovables. (Dejadme en paz, es mi divagación, confiemos) 
  • Botellas de plástico y tetrabrik. La moda será recipientes biodegradables, 
  • Los ordenadores de sobremesa y los portátiles. Llevaremos mantelitos tecnológicos extensibles de grafeno. Así que si tenéis una fábrica de fundas de portátil, preparaos para el cambio también. 
  • En las pelis futuristas sigue habiendo alfombras decorativas, pero imagino que desaparecerán las alfombrillas para salir de la ducha. El suelo del baño se sustituirá por algo a prueba de gérmenes, antideslizante y de secado rápido, que no de asquete cuando te duchas la segunda. 
  • Las cremalleras. los tejidos serán capaces de unirse y separarse sin los dientes. Se acabó lo de quedarte atrapado en un abrigo, pillarte el pelo o la colita. 
  • Las planchas. Ya hay tejidos que no se arrugan, esto en el futuro lo verán como cuando la gente usaba lavaderos de piedra. 
  • Los Cd y DVD. Esto es evolución pura y dura, si ya dijimos adiós al cassette, al VHS, Beta, walkman... pues este formato terminará corriendo la misma suerte. 
Y hasta aquí de momento, ¡aunque amenazo con una segunda entrega!